sábado, 29 de agosto de 2015

NERÓN, MODELO DE LOS “POLÍTICAMENTE CORRECTOS”

Ironía sin duda destila este artículo publicado por Robert Young Jr. en CRISIS MAGAZINE que traducimos del inglés, pero en verdad refleja la política pro-sodomía y anticristiana de los gobiernos “liberales” (civiles y eclesiásticos), que se remonta a la antiguedad clásica (pues “nihil novi sub sole” dijo Salomón Eclesiastés), y se intensificará en las últimas fases del Nuevo Orden Mundial y el reinado del Anticristo político y religioso.
"SAN" NERÓN, PATRONO DEL "MATRIMONIO" HOMOSEXUAL
Por Robert. V. Young Jr.*
  
Nerón César, tipo del Anticristo.
  
Considerad este artículo como un mea culpa ilustrado. Durante mucho tiempo sostuve la imposibilidad de rebatir el “matrimonio” homosexual, simple y llanamente por no haber argumentos positivos para sostenerlo. Afirmar que un homosexual no tenía derecho a desposarse con otro hombre no es distinto a afirmar que un unicornio no tiene derecho a ser un programador informático: La proposición es intrínsecamente absurda y contestarla significa darle un aval ilimitado. Como prueba de ello, presentaba que hasta antes de finales del siglo XX, al menos en la civilización occidental, nadie pensaba en el matrimonio entre dos personas del mismo sexo.

Ay, pues en el segundo punto la memoria histórica me traicionó. Esto escribió Suetonio (años 70-126 AD) en su Vida de los Césares, en el libro VI, intitulado Nerón:
«Hizo castrar a un joven llamado Esporo, y hasta intentó cambiarlo en mujer, lo adornó un dia con velo nupcial, le constituyó una dote, y haciéndoselo llevar con toda la pompa del matrimonio y numeroso cortejo, lo trató como su esposa». 
  
Y continúa el historiador romano,
 «Vistió a este Esporo con el traje de las emperatrices; se hizo llevar con él en litera a las reuniones y mercados de Grecia, y durante las fiestas Sigilarias de Roma, dándole besos por momentos» (VI 28). 
  
A pesar del tono severo de Suetonio -después de todo, así era en una época intolerante, oscura-, su relato permite afirmar que Nerón se adelantó a su tiempo en lo que al reconocimiento de la “construcción social del género” y “la movilidad del deseo”, acomodando en consecuencia sus acciones, tanto así que devino en un “modelo” útil en los actuales guerreros del género:
 «Después de haber prostituído casi todas las partes de su cuerpo. imaginó como supremo placer cubrirse con piel de fiera y lanzarse desde una jaula sobre los órganos sexuales de hombres y mujeres atados a postes; y cuando había satisfecho todos sus deseos, se entregaba, para terminar, a su liberto Doriforo, a quien servía de mujer, como Esporo le servía a él mismo; y en estos casos imitaba la voz y los gemidos de una doncella que sufre violencia» (VI, 29).

Otro historiador romano, Tácito (56-120), dice (también en términos análogamente oprobiosos) que Nerón,
«el cual no era negado a cualquier forma de depravación, se unió en matrimonio a uno de aquellos degenerados llamado “Pitágoras” con solemne rito nupcial» (Anales, XV, 37). 
  
Ni Suetonio ni Tácito condenaron, sin embargo, todos los actos de Nerón y su aprobación a otras características de su reinado que se recomendarían a los activistas de la igualdad de género. Después de haber narrado el gran incendio que destruyó gran parte de Roma en el año 64, Tácito precisa que el pueblo había comenzado a sospechar de Nerón como autor del incendio:
«Así pues, con el fin de extirpar el rumor, Nerón se inventó unos culpables, y ejecutó con refinadísimos tormentos a los que, aborrecidos por sus infamias, llamaba el vulgo cristianos. [...] Toda una ingente muchedumbre (multitúdo ingens) quedaron convictos, no tanto del crimen de incendio, cuanto de odio al género humano. Su ejecución fue acompañada de escarnios, y así unos, cubiertos de pieles de animales, eran desgarrados por los dientes de los perros; otros, clavados en cruces eran quemados al caer el día a guisa de luminarias nocturnas» (Anales, XV, 44).

En honor de la verdad, Tácito admite que la barbarie de Nerón era tal que suscitaba en la población alguna piedad hacia los “culpables” cristianos.
  
El celo de Nerón no deja de llamar la atención a los actuales defensores de la tolerancia y de todos los activistas que quieren desterrar el odio del mundo. Nerón encontraría un castigo ciertamente más fuerte que los $135.000 dólares de multa impuesta por el ministro del Trabajo del estado de Óregon, Brad Avakian, a Aaron y Melissa Klein, propietarios de una repostería. Frente al “sufrimiento emocional y mental” que los Klein han causado a Rachel y a Laurel Bowman-Cryer (los nombres no me los he inventado) rechazando preparar una torta para su “matrimonio” lésbico, la destrucción del patrimonio de una familia con cinco niños por la supradicha sanción pecuniaria representaría para los activistas un simple “reglazo en las manos”. Brad Avakian -y por supuesto, el juez Anthony Kennedy de la Corte Suprema- tienen ciertamente mucho que aprender de Nerón César en cuanto a represión del odio y la intolerancia. Así las cosas, ¿qué es el destino de cinco niños cuando están en juego los sentimientos heridos y la dignidad de los estilos de vida alternativos?
  
Obviamente sería más humano, mas prudente, seguir el programa moderado de Plinio el Joven (61-113), gobernador romano de la Bitinia y del Ponto medio siglo después de Nerón, durante el reino de Trajano (53-117). En el reporte concerniente con relación a los cristianos que envió al emperador (Epístolas, X, 96), Plinio dice haber erigido estatuas del emperador y suministrar incienso y vino a aquellos que eran acusados de ser cristianos, para constreñirlos a adorar a los ídolos y «en suma, a maldecir a Cristo» («prætérea male dicérent Christo»). Dado que ningún cristiano sincero haría aquel gesto, aquellos que se sometían a este trámite, eran exonerados. El mundo secularizado de hoy tiene modos equivalentes para obligar a los cristianos a adorare a sus dioses y al emperador: adoctrinamiento sobre la diversidad, cursos de manejo de la ira, campos de reeducación… y de pastelería nupcial. Por ahora esta proceduría no es por ahora puesta en obra, como lo hiciera Plinio, con la amenaza de la pena de muerte («supplícium minátus»). ¿Mas quién sabe lo que nos reservará el futuro?
  
No obstante su tolerancia facilista, Plinio, al igual que sus contemporáneos Tácito y Suetonio, precisa, en la misma epístola dirigida al emperador, de haber encontrado en el cristianismo una «irracional y desmesurada superstición» («superstitiónem pravam et immódicam»). Plinio confirmó la información que había recolectado interrogando a los apóstatas y por las respuestas obtenidas de dos jóvenes esclavas llamadas diaconisas («minístri») que sometió a tortura («per torménta»: la moderación tiene límites). Y esta era la espantosa verdad que descubrió «sobre la pertinaz e inflexible obstinación» («pertináciam […] et inflexíbilem obstinatiónem») de los cristianos: 
«Ellos afirmaban que toda su culpa o error había consistido en la costumbre de reunirse un día fijo antes de salir el sol y cantar a coros sucesivos un himno a Cristo como a un dios, y en comprometerse bajo juramento no ya a perpetuar cualquier delito, sino a no cometer hurtos, fechorías o adulterios, a no faltar a nada prometido, ni a negarse, a hacer un préstamo del depósito. Terminados esos ritos, tienen por costumbre separarse y volverse a reunir para tomar alimento, por lo demás común e inocente».
   
Frente a tanta depravación, la moderación y la tolerancia de Plinio son, sin duda, encomiables. Ahora, como cualquier progresista iluminado puede ver, los cristianos constituyen una obvia amenaza a la estabilidad del órden social toda vez que se rehusan a adorar a sus dioses -verbigracia, Eros y Afrodita, tan  importantes para los tolerantes citadinos modernos- y el emperador, aquel que ofrece el pan y los juegos circenses. Por eso no debe olvidarse el salutífero ejemplo de Nerón. 
  
Incluso, los antiguos historiadores cristianos lo reconocen a su manera. El historiador Eusebio de Cesarea (263-339), por ejemplo, reconoce a Nerón el mérito de ser «el primero de los emperadores en mostrarse enemigo de la Religión divina» (Historia ecelesiástica, XXV) y cita a Tertuliano, que dice: «Nos gloriamos incluso de tenerlo como iniciador de nuestra condenación. Cualquiera que tenga inteligencia lo comprende, pues nada podía ser condenado por Nerón a menos que fuera algo sumamente bueno» (Apologética 5, 3). Reconozcamos, en fin, que el emperador sabía lo que estaba haciendo.
 
Entonces, Nerón puede ser tenido como el santo patrono ideal del “matrimonio” gay, que, como bien sabía, tiene poco que hacer con el “matrimonio igualitario”, pero sí es un instrumento indispensable para suprimir la superstición cristiana de una vez por todas. ¡Es ofensivo que los hombres y las mujeres de hoy que están en la parte correcta de la historia deban seguir luchando con este obstáculo que impide la creación de una sociedad amable, tolerante y libre de odio, hecha de diversidad ilimitada y de igualdad absoluta! Por eso mi “disculpa” por haber pensado que el “matrimonio” entre personas del mismo sexo no tenía antecedentes históricos. Los activistas de hoy tienen un modelo perfecto en un hombre que se anticipó a ellos en lo referente a la sexualidad humana y a la moral cristiana. Cuantos buscan argumentos racionales, encontrarán en Nerón que ésta no es necesaria cuando el poder de un gobierno y, en nuestros tiempos, el peso de la opinión de la élite están a favor de la parte correcta.
  
* Robert V. Young Jr., nacido en 1947, es docente de Literatura renacentista y de Crítica literaria en el Departamento de Inglés de la North Carolina State University en Raleigh. Desde 2007 dirige Modern Age: A Quarterly Review, el semanario cultural conservador más influyente en los Estados Unidos, publicado por la Intercollegiate Studies Institute de Wilmington (Delaware), fundada en 1957 por Russell Kirk (1918-1994). La versión original de este artículo, fue publicada el 23 de Julio de 2015 con el titolo "Saint Nero, Patron of Gay Marriage" en el cotidiano católico online estadounidense Crisis Magazine: A Voice for the Faithful Catholic Laity (clic aquí), ubicado en Bedford (New Hampshire), dirigido por John M. Vella.

viernes, 28 de agosto de 2015

EL HEREJE ES MÁS PELIGROSO QUE EL MISMO INFIEL

San Agustín disputando con los herejes (Jaume Huguet)
 
De los que están lejos no hay problema; no me engaña tan fácilmente el que me dice 'Ven, adora este ídolo'; está muy lejos de mí. Le preguntas '¿Eres cristiano?' 'Sí, soy cristiano', responde [el hereje o cismático]. Ése es tu enemigo cercano, está a tu lado. Su paz rescata mi alma de los que se me acercan, ya que en muchas cosas estaban conmigo. ¿Por qué dijo "Los que se me acercan"? Porque en muchas cosas estaban conmigo. Esta frase "En muchas cosas estaban conmigo", tiene doble sentido. Primero, En muchas cosas estaban conmigo: 
  • El bautismo lo tuvimos todos: en eso estaban conmigo; 
  • El Evangelio lo leíamos unos y otros: estaban conmigo; 
  • Celebrábamos la fiesta de los mártires: allí estaban conmigo; 
  • Asistíamos a la solemnidad de la Pascua: estaban juntos conmigo. 
Pero no totalmente conmigo: EN EL CISMA NO ESTÁN CONMIGO, EN LA HEREJÍA TAMPOCO. EN MUCHAS COSAS SÍ ESTÁN CONMIGO, PERO SÓLO EN POCAS NO LO ESTÁN. Y POR ESTAS POCAS COSAS EN QUE NO ESTÁN CONMIGO, NO LES APROVECHAN LAS MUCHAS EN QUE SÍ ESTÁN.
  
San Agustín, Tratado sobre los Salmos. (Salmo LIV, 19).

jueves, 27 de agosto de 2015

TRANSVERBERACIÓN DE SANTA TERESA DE JESÚS

Transverberación del corazón de Santa Teresa

La fiesta de la Transverberación de Santa Teresa se celebra desde el siglo XVIII con misa propia en el Rito Carmelitano, y con oración propia (pero la misa es "Dilexísti me" del Común de las Vírgenes) en el Rito Romano, en recuerdo de que un día de 1559, Santa Teresa fue traspasada en su corazón con una flecha encendida, en medio de una experiencia mística. Ella misma describió después esta experiencia mística:
“Quiso el Señor que viese aquí algunas veces esta visión: veía un ángel cabe mí hacia el lado izquierdo, en forma corporal, lo que no suelo ver sino por maravilla; aunque muchas veces se me representan ángeles, es sin verlos, sino como la visión pasada que dije primero. En esta visión quiso el Señor le viese así: no era grande, sino pequeño, hermoso mucho, el rostro tan encendido que parecía de los ángeles muy subidos que parecen todos se abrasan.
Deben ser los que llaman querubines, que los nombres no me los dicen; mas bien veo que en el cielo hay tanta diferencia de unos ángeles a otros y de otros a otros, que no lo sabría decir. Veíale en las manos un dardo de oro largo, y al fin del hierro me parecía tener un poco de fuego. Este me parecía meter por el corazón algunas veces y que me llegaba a las entrañas. Al sacarle, me parecía las llevaba consigo, y me dejaba toda abrasada en amor grande de Dios. Era tan grande el dolor, que me hacía dar aquellos quejidos, y tan excesiva la suavidad que me pone este grandísimo dolor, que no hay desear que se quite, ni se contenta el alma con menos que Dios. No es dolor corporal sino espiritual, aunque no deja de participar el cuerpo algo, y aun harto. Es un requiebro tan suave que pasa entre el alma y Dios, que suplico yo a su bondad lo dé a gustar a quien pensare que miento” (Libro de la Vida 29,13)
  
REFLEXIÓN
Santa Teresa, desde su conversión, resolvióse a poner su confianza y amor en Dios, despreciando por Él cualquiera cosa terrena. Y ardiendo su corazón en el amor de Dios, logró elevadas cumbres en la santidad, y realizó la reforma del Carmelo. Pidámosle su intercesión para que por ella, merezcamos la gracia de rechazar todo cuanto no tenga su origen o fin en la Divina majestad.
 
ORACIÓN
Oh Dios, que traspasaste con un dardo encendido el puro Corazón de la bienaventurada virgen Teresa tu esposa, y la consagraste víctima de la caridad; concédenos por su misma intercesión, que nuestros corazones se inflamen con el fuego del Espíritu Santo y te amen siempre y sobre todas las cosas. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.

CORONA FRANCISCANA O DE LAS SIETE ALEGRÍAS DE MARÍA SANTÍSIMA

Altar de las Siete Alegrías de Santa María (Anónimo)
 
La Iglesia recuerda los Dolores de María Santísima, pero también tiene presentes los gozos que tuvo mientras se encontraba en este mundo: Esa es la intención de la fiesta de las Siete Alegrías de Nuestra Señora, que los Franciscanos Observantes celebran el 27 de Agosto y los Franciscanos Conventuales el 26 del mismo mes. San Pío X autorizó a unos y otros celebrar esta fiesta en 1906. Originalmente se celebraba en la domínica infra-octava de la Asunción, pero en 1914 fue transferida a la octava de la Asunción (22 de Agosto); y en 1942, cuando se le asignó ese día a la fiesta del Inmaculado Corazón de María, la de las Siete Alegrías fue trasladada para los días 26 y 27 (en las órdenes precitadas). Todos los Frailes Menores llevan el rosario de las Siete Alegrías sobre el cíngulo de sus hábitos.
   
DE LA CORONA FRANCISCANA
 
1. La Santísima Virgen dijo que la Corona Franciscana es una devoción agradable a Ella, igual que el Rosario que le revelara a Santo Domingo. Las crónicas de la orden franciscana recopiladas por el irlandés Fray Lucas Wadding relatan que en 1442 hubo un novicio -que según la tradición se llamaba Santiago del Rosario-, quien era muy devoto de Nuestra Señora y diariamente, desde su infancia, le obsequiaba a una de sus imágenes una corona de flores. Aconteció que al haber sido admitido entre los Frailes Menores, no pudo continuar esta práctica, por lo que decidió abandonar la Orden; pero mientras oraba, se le apareció María Santísima y lo consoló diciendo: "Permanece dentro de la orden, y no se turbe tu corazón porque ya no me puedas regalar la corona de flores. Te enseñaré como obsequiarme diariamente una corona de rosas que no se marchitarán y serán más gloriosas para mí y más meritorias para ti"; y le enseñó este Rosario de siete décadas. Fray Santiago comenzó esta devoción y, estando un día en oración, el Director de Novicios lo vio con un ángel que iba tejiendo una corona de rosas: A medida que el novicio rezaba, y después de cada decena de rosas, insertaba el ángel un lirio dorado, y al terminar de rezar Fray Santiago, el ángel colocó la corona sobre la cabeza del novicio. El director le preguntó sobre el significado de la visión que había tenido, y al oír la explicación, lo contó a todos los frailes y pronto se difundió esta devoción a toda la Familia Franciscana. De este hecho podemos concluir que no es conveniente anclarse en un solo acto piadoso, y que una devoción bien hecha es mejor que cualquier decoración perecedera.
2. Considera las fragrantes rosas que ornamentan la Corona Franciscana. Este rosario consta de setenta y dos Avemarías, y en primera instancia, se recita en honor de los años que Nuestra Señora vivió sobre la tierra. En el siglo XV, San Bernardino senense y San Juan Capistrano promovieron esta devoción, pero en el siglo XVII la religión del Seráfico San Francisco empezó a rezar las siete décadas para honrar las Siete Alegrías de Santa María: La Anunciación, la Visitación, la Natividad, la Adoración de los Magos, el hallazgo del Niño Jesús en el Templo, la Resurrección de Nuestro Señor, y la Asunción y Coronación de Nuestra Señora. Cada década debe movernos a reflexionar en el gozo santo que la Virgen Santísima tuvo en esa ocasión. Así, este rosario le es motivo de gran regocijo, y aprendes a amarla más y mejor.
3. Considera la efectividad de este rosario. Fray Santiago experimentó sus buenos efectos aún en vida, y a lo largo de la historia franciscana, se han obtenido gracias y favores ante muchas necesidades, tanto que por petición de los generales de la orden franciscana, los Papas le han otorgado indulgencia. Los frailes menores recitan este rosario cada sábado. Asume el compromiso, y descansarás en la esperanza de participar del gozo de estar en presencia de María Santísima en el Cielo.
   
Tomado de THE FRANCISCAN BOOK OF SAINTS. Marion Habig, OFM (Editor)

miércoles, 26 de agosto de 2015

BENITO JUAREZ, MASÓN, MENTIROSO Y TRAIDOR A LA PATRIA

Reflexión escrita por Giuseppe Rodríguez
  
Benito Juárez García, Grado 33° R.E.A.A. de la Masonería
   
La Iglesia Católica llega a México en el año de 1492 y durante 400 años se dedican a construir escuelas, sanatorios, conventos, Iglesias... Esos 400 años de trabajo SE LOS ROBA EL MASÓN DE BENITO JUÁREZ.
  1. El 98% de los mexicanos eran católicos, y eso no lo respetó Juárez.
  2. Todas las construcciones hechas por mexicanos para la Iglesia Católica durante 400 años, fueron saqueadas y se llevaron todo lo que de valor había. O sea que Benito Juárez fue un vulgar ladrón. Se robaron todo lo de las iglesias. ¿Dónde quedó la bolita?
  3. Y luego el muy hipócrita dice: “El respeto al derecho ajeno es la paz”, siendo que él no respetó el derecho del 98% de los mexicanos, ni respetó el derecho que tiene la figura de la Iglesia Católica. La Masonería fue la encargada de ensalzar a semejante sinvergüenza.
  4. Para acabar de completar la traición contra los mexicanos, prohíbe que en las escuelas se enseñen valores humanos y valores civiles, y para ello prohíbe la educación católica en un país con 98% de católicos.
Las minorías masonas, son las que imponen su poder sobre México.
   
Hasta la fecha, los presidentes masones y priistas han estado contra nuestro pueblo, saqueándolo y negándole su derecho a elegir libremente tanto en votaciones, como en religión.
  
Otro masón fue Luis Echeverría Álvarez, que le cambió el nombre a todas las poblaciones que tenían nombres de santos católicos. A Santa Rosa, le puso Ciudad Mendoza. A San Juan de la Punta le puso Cuitláhuac. A San Lorenzo, le puso Yanga… Y así en toda la República.
 
NO CREAN EN EL GOBIERNO PRIISTA MEXICANO, están llenos de masones que no conocen de valores y se dedican a robar y a fabricar millones de pobres, además de asesinar a cuanto mexica pueden. 
Si el Benito Juárez hubiese sido gente decente, ¿que debió haber hecho? QUITÓ LA RELIGIÓN, ENTONCES DEBIÓ METER VALORES EN LAS ESCUELAS. ANALÍCENLO, NO ESTOY DICIENDO MENTIRAS, ES LA PURA VERDAD. Está en los libros de texto, pero nadie piensa en estas aberraciones.
 
Es ya imprescindible entrar con fuerza en un debate contra los masones, abogando por la vuelta a unos valores que jamás debimos abandonar...
 
Tras los desórdenes y la mala educación que estamos viendo y viviendo últimamente en tantos colegios (especialmente entre los de “enseñanza pública”), se esconde la pérdida de valores y de los principios religiosos que en su día, tan buenos resultados diesen en todo el país. Pero la comunidad católica calla y permite que pisoteen sus derechos. (Nota de MILES CHRISTI: Y la jerarquía que se hace llamar “Católica” sin serlo, está fornicando con el masón desde principios de siglo XX)
 
Otro masón, asesino de más de 100 mil católicos, fue Plutarco Elías Calles, que luchó contra el 98% de mexicanos católicos, les quemó iglesias y asesinó los sacerdotes. No es posible que manden a sus hijos a escuelas donde enseñan esta porquería de asesinatos contra mayorías mexicas.
  
Otro masón que también quemó iglesias en Tabasco cuando era gobernador, fue Tomás Garrido Canabal. Y tenía tan poca madre, que en sus tarjetas de presentación ponía: “Enemigo personal de Dios”.
 
Tomás Garrido Canabal (QUE SU ALMA ARDA EN EL INFIERNO POR TODA LA ETERNIDAD), un hombre que encarnó el odio contra Dios y su Iglesia en los años 1920 y 1930.
  
Esa fue la educación de patanes que dejó el mentado Benito Juárez, sin valores y sin respeto al derecho ajeno.
 
Otro de los fraudes históricos del vendepatrias de Juárez es la susodicha batalla de Puebla... esa batalla NI LA GANARON SOLDADOS MEXICANOS, NI LOS FRANCESES ERAN ENEMIGOS DE MÉXICO. Por todo mundo es muy conocido que los soldados que pelearon en Puebla el 5 de mayo nunca fueron mexicanos, todo el mundo sabe que estos soldados fueron estadounidenses enviados como apoyo a Juárez para que el ejército francés invocado por las familias más conservadoras de México no desterrara al indio ladrón del territorio que sus amos los judíos le dieron a cambio de California, Texas, Arizona, Nuevo México, y los otros territorios que el infeliz de Juárez puso a disposición de la masonería estadounidense. Si estas familias no hubieran invocado la ayuda de los franceses, sin duda alguna nuestro país católico ahora sería gobernado DIRECTAMENTE por los satánicos anglosajones.
 
La conclusión que nos da este apunte es la siguiente...
  • Primera... que Juárez fue un traidor vende patrias.
  • Segunda... que toda su fama fue creada por la masonería para seguir manipulando al pais y seguirlo robando y destruyendo moral y materialmente.
  • Tercera... que las únicas victorias que Benito Juárez ganó fueron en Hollywood, o fueron plasmadas en un libro de falsa historia.

Viva Cristo Rey y Santa María de Guadalupe.

sábado, 22 de agosto de 2015

LETANÍA DEL INMACULADO CORAZÓN DE MARÍA

LITANÍÆ IMMACULÁTI CORDIS BEÁTÆ MARÍÆ VÍRGINIS
    
  
Kyrie, eléison.
Christe, eléison.
Kyrie, eléison.
 
Christe, audi nos.
Christe, exáudi nos.
  
Pater de cœlis, Deus, miserere nobis.
Fili, Redémptor mundi, Deus, miserere nobis.
Spiritus Sancte, Deus, miserere nobis.
Sancta Trínitas, unus Deus, miserere nobis.
  
Cor Maríæ, Sacrárium Sanctíssimæ Trinitátis, ora pro nobis.
Cor Maríæ, obsequentíssimæ ancíllæ Dómini, ora pro nobis.
Cor Maríæ, humáni géneris Corredemptrícis, ora pro nobis.
Cor Maríæ, tótius orbis reparátio, ora pro nobis.
Cor Maríæ, per quod maledíctio defécit, ora pro nobis.
Cor Maríæ, compassiónis gládio transfíxum, ora pro nobis.
Cor Maríæ, pro peccátis nostris Christo cruci confíxum, ora pro nobis.
Cor Maríæ, spinis peccatórum sæptum, ora pro nobis.
Cor Maríæ, nostræ apud Deum Mediatrícis, ora pro nobis.
Cor Maríæ, ómnium gratiárum aquædúctus, ora pro nobis.
Cor Maríæ, per quod accésum habémus ad Christum, ora pro nobis.
Cor Maríæ, Jánua Cordis Jesu, ora pro nobis.
Cor Maríæ, domus Dei et porta cœli, ora pro nobis.
Cor Maríæ, Christi Redemptóris primítiæ, ora pro nobis.
Cor Maríæ, Dógmatum Christi exórdium, ora pro nobis.
Cor Maríæ, Cordi Jesu simíllimum, ora pro nobis.
Cor Maríæ, ab omni culpa immúne præservátum, ora pro nobis.
Cor Maríæ, grátiæ plenitúdine áuctum, ora pro nobis.
Cor Maríæ, turris dracóni impérvia, ora pro nobis.
Cor Maríæ, lílium puritátis, ora pro nobis.
Cor Maríæ, virginitátis odóre semper fragrans, ora pro nobis.
Cor Maríæ, rosis caritátis floridíssimum, ora pro nobis.
Cor Maríæ, fortitúdinis miráculum, ora pro nobis.
Cor Maríæ, fragrántia Christi suavitátis, ora pro nobis.
Cor Maríæ, Matris nostræ amantíssimæ, ora pro nobis.
Cor Maríæ, tenérrimum erga fílios, ora pro nobis.
Cor Maríæ, fons tótius consolatiónis, ora pro nobis.
Cor Maríæ, humilitátis abýssus, ora pro nobis.
Cor Maríæ, spes et lætítia cordis nostri, ora pro nobis.
Cor Maríæ, peccatóribus tutíssimum perfúgium, ora pro nobis.
Cor Maríæ, amíca stella náufragis, ora pro nobis.
Cor Maríæ, misericórdiæ thronus, ora pro nobis.
Cor Maríæ, cujus cura et amóre Christus nobis adolévit, ora pro nobis.
Cor Maríæ, Regína clementíssimæ, ora pro nobis.
Cor Maríæ, cœ́litum decus et gáudium, ora pro nobis.
Cor Maríæ, in quo res Christi conservántur et conferúntur, ora pro nobis.
Cor Maríæ, amóri nostro redamándum, ora pro nobis.
Cor Maríæ, nostris offíciis reparándum, ora pro nobis.
Cor Maríæ, devotiónis nostræ digníssimum, ora pro nobis.
Cor Maríæ, in Cœlum assúmptum, ora pro nobis.
  
Aníphona: Tuam ipsíus ánimam pertransíbit gládius, ut relevéntur ex multis córdibus cogitatiónes.
 
V. María conservábat ómnia verba hæc.
R. Cónferens in Corde suo.
 
Orémus: Dómine Jesu Christe, qui in Corde Beátæ Maríæ Vírginis dignum tibi sacrárium præparásti: exórna, quǽsumus, corda nostra tali puritáte et amóre, ut ea a Te secúndum Cor Maríæ inveníri mereántur, qui vivis et regnas in sǽcula sæculórum. Amen.
 
V. Cor Maríæ Immaculátum.
R. Esto salus nostra.
 
TRADUCCIÓN
  
Señor, ten piedad de nosotros.
Cristo, ten piedad de nosotros.
Señor, ten piedad de nosotros.
 
Cristo, óyenos.
Cristo, escúchanos.

Dios Padre celestial, ten piedad de nosotros.
Dios Hijo, Redentor del mundo, ten piedad de nosotros.
Dios Espíritu Santo, ten piedad de nosotros.
Trinidad Santa, un solo Dios, ten piedad de nosotros.
  
Corazón de María, Sagrario de la Santísima Trinidad, ruega por nosotros.
Corazón de María, obsecuentísima esclava del Señor, ruega por nosotros.
Corazón de María, Corredentora del género humano, ruega por nosotros.
Corazón de María, reparación del orbe entero, ruega por nosotros.
Corazón de María, por el cual es suprimida la maldición, ruega por nosotros.
Corazón de María, traspasado por la espada de dolor, ruega por nosotros.
Corazón de María, crucificado con Cristo por nuestros pecados, ruega por nosotros.
Corazón de María, rodeado de espinas por nuestros pecados, ruega por nosotros.
Corazón de María, Medianera nuestra ante Dios, ruega por nosotros.
Corazón de María, acueducto de todas las gracias, ruega por nosotros.
Corazón de María, por el cual tenemos acceso a Cristo, ruega por nosotros.
Corazón de María, Puerta del Corazón de Jesús, ruega por nosotros.
Corazón de María, casa de Dios y puerta del Cielo, ruega por nosotros.
Corazón de María, primicia de Cristo redentor, ruega por nosotros.
Corazón de María, exordio de los dogmas de Cristo, ruega por nosotros.
Corazón de María, el más semejante al Corazón de Jesús, ruega por nosotros.
Corazón de María, preservado inmune de toda culpa, ruega por nosotros.
Corazón de María, plenamente lleno de la gracia, ruega por nosotros.
Corazón de María, torre insuperable para el dragón infernal, ruega por nosotros.
Corazón de María, lirio de pureza, ruega por nosotros.
Corazón de María, olor siempre fragante de la virginidad, ruega por nosotros.
Corazón de María, floridísima rosa de caridad, ruega por nosotros.
Corazón de María, milagro de fortaleza, ruega por nosotros.
Corazón de María, fragancia suave de Cristo, ruega por nosotros.
Corazón de María, madre nuestra amantísima, ruega por nosotros.
Corazón de María, ternísima con tus hijos, ruega por nosotros.
Corazón de María, fuente de toda consolación, ruega por nosotros.
Corazón de María, abismo de humildad, ruega por nosotros.
Corazón de María, esperanza y alegría de nuestro corazón, ruega por nosotros.
Corazón de María, muy seguro refugio de los pecadores, ruega por nosotros.
Corazón de María, estrella amiga de los náufragos, ruega por nosotros.
Corazón de María, trono de la misericordia, ruega por nosotros.
Corazón de María, que nos inflamas de amor y solicitud hacia Cristo, ruega por nosotros.
Corazón de María, Reina clementísima, ruega por nosotros.
Corazón de María, decoro y gozo del Cielo, ruega por nosotros.
Corazón de María, en el cual conservas y llevas a Cristo, ruega por nosotros.
Corazón de María, que nos retornas amor por amor, ruega por nosotros.
Corazón de María, que reparas nuestras obras, ruega por nosotros.
Corazón de María, dignísimo de toda devoción, ruega por nosotros.
Corazón de María, asunto al Cielo, ruega por nosotros.
  
Antífona: Tu propia alma será traspasada por una espada, para que sean revelados los pensamientos de muchos corazones.
  
V. María conservaba todas estas palabras.
R. Meditándolas en su Corazón.
 
Oremos: Señor Jesucristo, que te preparaste un digno sagrario en el Inmaculado Corazón de María: te suplicamos exornes nuestros corazones con tal puridad y amor, para que según el Corazón de María merezcamos encontrarte. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.
 
V. Inmaculado Corazón de María.
R. Sé nuestra salvación.

CONSAGRACIÓN DE SÍ MISMO A JESUCRISTO, LA SABIDURÍA ENCARNADA, POR MEDIO DE MARÍA SANTÍSIMA

Al final de los 33 días de preparación para la Consagración Total, se ha de hacer esta oración consagratoria escrita por San Luis María de Montfort:
¡Oh Sabiduría eterna y encarnada! ¡Oh amable y adorable Jesús, verdadero Dios y verdadero hombre, Hijo único del Padre Eterno y de María, siempre Virgen! Os adoro profundamente en el seno y en los esplendores de vuestro Padre, durante la eternidad, y en el seno virginal de María, vuestra dignísima Madre, en el tiempo de vuestra Encarnación.
  
Os doy las gracias porque os habéis anonadado tomando la forma de un esclavo para sacarme de la cruel esclavitud del demonio. Os alabo y glorifico porque os habéis sometido a María, vuestra Santa Madre, en todo, a fin de hacerme por Ella vuestro fiel esclavo. Pero ¡ay! ingrato e infiel como soy, no he cumplido las promesas que tan solemnemente os hice en el Bautismo; no he guardado mis deberes, no he merecido ser llamado vuestro hijo ni vuestro esclavo, y como nada hay en mí que no merezca vuestra repulsa y vuestra cólera, no me atrevo a aproximarme por mí mismo a vuestra Santísima y Augusta Majestad. Por esto he recurrido a la intercesión de vuestra Santísima Madre, que Vos me habéis dado como medianera para con Vos, y por este medio espero obtener de Vos la contricción y el perdón de mis pecados, la adquisición y la conservación de la Sabiduría.
  
Os saludo, pues, ¡oh María Inmaculada! Tabernáculo viviente de la Divinidad, en donde la Sabiduría eterna escondida quiere ser adorada por los ángeles y los hombres. Os saludo, ¡oh Reina del cielo y de la tierra!, a cuyo imperio está todo sometido, todo lo que está debajo de Dios. Os saludo, ¡oh refugio seguro de los pecadores! cuya misericordia no falta a nadie; escuchad los deseos que tengo de la divina Sabiduría, y recibid para ello los votos y las ofertas que mi bajeza os presenta:
  
Yo, N., pecador infiel, renuevo y ratifico en vuestras manos los votos de mi Bautismo. Renuncio para siempre a Satanás, a sus pompas y a sus obras, y me entrego enteramente a Jesucristo, la Sabiduría encarnada, para llevar mi cruz tras Él todos los días de mi vida. Y a fin de que le sea más fiel de lo que he sido hasta ahora, os escojo hoy, ¡oh María!, en presencia de toda la corte celestial, por mi Madre y mi Señora. Os entrego y consagro en calidad de esclavo mi cuerpo y mi alma, mis bienes interiores y exteriores, y aún el valor de mis buenas acciones pasadas, presentes y futuras, otorgándoos un entero y pleno derecho de disponer de mí y de todo lo que me pertenece, sin excepción, a vuestro agrado, a la mayor gloria de Dios, en el tiempo y en la eternidad.
   
Recibid, ¡oh Virgen benignísima!, esta pequeña ofrenda de mi esclavitud en honor y unión de la sumisión que la Sabiduría encarnada quiso observar para con vuestra Maternidad; en homenaje del poder que ambos tenéis sobre este pequeño gusano y miserable pecador; y en acción de gracias por los privilegios con que os dotó la Santísima Trinidad.
   
Protesto que para en adelante quiero, como verdadero esclavo vuestro, procurar vuestra honra y obedeceros en todo.
  
¡Oh Madre admirable!, presentadme a vuestro querido Hijo en calidad de eterno esclavo, a fin de que como me rescató por Vos, me reciba de vuestras manos. ¡Oh Madre de misericordia!, hacedme la gracia de alcanzarme la verdadera sabiduría de Dios y de colocarme a este efecto en el número de los que amáis, enseñáis, guiáis, alimentáis y protegéis como hijos y esclavos vuestros. ¡Oh Virgen fiel!, hacedme en todo tan perfecto discípulo, imitador y esclavo de la Sabiduría encarnada, Jesucristo, vuestro Hijo, que por vuestra intercesión y a ejemplo vuestro, llegue, a imitación vuestra, a la plenitud de la perfección sobre la tierra y de la gloria en los cielos. Así sea.

viernes, 21 de agosto de 2015

PREPARACIÓN PARA LA CONSAGRACIÓN TOTAL A MARÍA SANTÍSIMA (Día 33°)

Propósito: Obtener el verdadero conocimiento de Jesucristo
Durante este período nos emplearemos en estudiar a Jesucristo. ¿Qué se tiene que estudiar de Jesucristo? 
Primero: El Hombre-Dios, su gracia y gloria; después sus derechos en el dominio soberano sobre nosotros; ya que, habiendo renunciado a Satanás y al mundo, tomamos a Jesucristo como nuestro Señor.
Segundo: Su vida interior; las virtudes y los actos de su Sagrado Corazón; su asociación con María y los misterios de la Anunciación y Encarnación. Durante su infancia y vida oculta en la fiesta de las bodas de Caná y en el Calvario.
    
DÍA TRIGÉSIMOTERCERO
Lección: Imitación de Cristo, Libro IV, Cap.11 "EL CUERPO DE CRISTO Y LA SAGRADA ESCRITURA SON NECESARIAS AL ALMA FIEL"
   
¡Oh dulcísimo Señor Jesús! ¡Cuánta es la dulzura del alma devota que se regala contigo en tu banquete, donde no se le presenta otro manjar que a su único amado, apetecible sobre todos los deseos de su corazón!
 
Sería ciertamente muy dulce para mí derramar en tu presencia copia de lágrimas afectuosas y regar con ellas tus pies, como la piadosa Magdalena, Mas, ¿Dónde está ahora esta devoción? ¿Dónde el copioso derramamiento de lágrimas devotas?
 
Por cierto, en tu presencia y en la de tus santos Ángeles, todo mi corazón debiera encenderse y llorar de gozo. Porque en el Sacramento te tengo verdaderamente presente, aunque encubierto bajo de otra especie. Porque el mirarte en tu propia y divina claridad no podrían mis ojos resistirlo, ni el mundo entero subsistiría ante el resplandor de la gloria de tu majestad.
  
Tienes, pues, consideración a mi debilidad cuando te ocultas bajo de este Sacramento.
   
Lección: Tratado de la Verdadera Devoción a la Santísima Virgen, Nums. 261-265 "EJECUTAR TODA OBRA POR MARÍA, CON MARÍA, EN MARÍA Y PARA MARÍA". (Continuación)

Es menester practicar estas acciones EN MARÍA. La Santísima Virgen es el verdadero paraíso terrenal del nuevo Adán, del cual el antiguo paraíso terrestre era sólo figura. Hay, pues, en este paraíso terrenal riquezas, bellezas, singularidades y dulzuras inexplicables que el nuevo Adán, Jesucristo, dejó en él. En este paraíso tuvo Él sus complacencias durante nueve meses, obró sus maravillas y ostentó sus riquezas con la magnificencia de Dios. En este paraíso terrestre es donde verdaderamente está el árbol de la vida, que es Jesucristo, fruto de la vida eterna; el árbol de la ciencia del bien y del mal que ha dado la salud al mundo. Hay en este lugar divino árboles plantados por la mano de Dios y rociados con su divina gracia, que han producido y todos los días dan frutos de un sabor exquisito. Solamente el Espíritu Santo puede hacer conocer la verdad escondida bajo las figuras de las cosas materiales. El Espíritu Santo, por boca de los Santos Padres, llama también a la Santísima Virgen, la puerta oriental por la cual el gran sacerdote Jesucristo entró en el mundo, por ella entró la primera vez y por ella vendrá la segunda.
 
Por último, es necesario hacer todas nuestras acciones PARA MARÍA. No que la tomemos como el último fin de nuestras acciones, que es sólo Jesucristo, sino por nuestro fin próximo, nuestro misterioso medio y manera segura para ir a Él. Es necesario emprender y hacer grandes cosas para esta augusta soberana, apoyados en su protección. Es necesario defender sus privilegios, cuando se le disputan, es necesario sostener su gloria, cuando se la ataca, llevar todo el mundo, si se puede, a su servico y a esta sólida y verdadera devoción. Es necesario no pretender de ella, como recompensa de estos pequeños servicios, más que el honor de pertenecer a una tan amable Princesa y la felicidad de estar por Ella unidos a Jesús Hijo en el tiempo y en la eternidad.
   
ORACIONES
    
LETANÍA DEL ESPÍRITU SANTO
Señor, ten piedad de nosotros.
Jesucristo, ten piedad de nosotros
Señor, ten piedad de nosotros
   
Cristo, óyenos
Cristo, escúchanos.
  
Dios Padre celestial, ten piedad de no­sotros.
Dios Hijo Redentor del mundo, ten pie­dad de nosotros.
Dios Espíritu Santo, ten piedad de nosotros.
Santísima Trinidad que eres un sólo Dios, ten piedad de nosotros.
  
Espíritu Santo, procedente del Padre y del Hijo, ten piedad de nosotros.
Espíritu de la Verdad, ten piedad de nosotros.
Espíritu Santo de la Sabiduría, ten piedad de nosotros.
Espíritu Santo del entendimiento, ten piedad de nosotros.
Espíritu Santo de la fortaleza, ten piedad de nosotros.
Espíritu Santo de la piedad, ten piedad de nosotros.
Espíritu Santo del buen consejo, ten piedad de nosotros.
Espíritu Santo de la verdadera ciencia, ten piedad de nosotros.
Espíritu Santo del santo temor de Dios, ten piedad de nosotros.
Espíritu de la caridad, ten piedad de nosotros.
Espíritu de la alegría, ten piedad de nosotros.
Espíritu de la paz, ten piedad de nosotros.
Espíritu de las virtudes, ten piedad de nosotros.
Espíritu de toda la gracia, ten piedad de nosotros.
Espíritu de la adopción de los hijos de Dios, ten piedad de nosotros.
Purificador de nuestras almas, ten piedad de nosotros.
Santificador y guía de la Iglesia Católica, ten piedad de nosotros.
Distribuidor de los dones celestiales, ten piedad de nosotros.
Conocedor de los pensamientos y de las intenciones del corazón, ten piedad de nosotros.
Dulzura de los que comienzan a servirte, ten piedad de nosotros.
Corona de los predestinados, ten piedad de nosotros.
Alegría de los ángeles, ten piedad de nosotros.
Luz de los Patriarcas, ten piedad de nosotros.
Inspiración de los Profetas, ten piedad de nosotros.
Palabra y sabiduría de los Apóstoles, ten piedad de nosotros.
Victoria de los Mártires, ten piedad de nosotros.
Ciencia de los Confesores, ten piedad de nosotros.
Pureza de las Vírgenes, ten piedad de nosotros.
Unción de todos los Santos, ten piedad de nosotros.
  
Sednos propicio. Perdónanos, Señor.
Sednos propicio. Escúchanos, Señor.
  
De todo pecado, líbranos Señor.
De todas las tentaciones y acechanzas del demonio, líbranos Señor.
De toda presunción y desesperación, líbranos Señor.
Del ataque a la verdad revelada, líbranos Señor.
De la envidia de la gracia fraterna, líbranos Señor.
De toda obstinación e impenitencia, líbranos Señor.
De toda negligencia y liviandad de espíritu, líbranos Señor.
De toda impureza de la mente y del cuerpo, líbranos Señor.
De todas las herejías y errores, líbranos Señor.
De todo mal espíritu, líbranos Señor.
De la muerte súbita y eterna, líbranos Señor.
Por tu eterna procedencia del Padre y del Hijo, líbranos Señor.
Por la milagrosa concepción del Hijo de Dios, líbranos Señor.
Por tu descendimiento sobre Jesús bautizado, líbranos Señor.
Por tu santa aparición en la transfiguración del Señor, líbranos Señor.
Por tu venida sobre los discípulos del Señor, líbranos Señor.
En el día del juicio, líbranos Señor.
  
Nosotros pecadores, te rogamos óyenos.
Para que nos perdones, te rogamos óyenos.
Para que te dignes vivificar y santificar a todos los miembros de la Iglesia, te rogamos óyenos.
Para que te dignes concedernos el don de la verdadera piedad, devoción y oración, te rogamos óyenos.
Para que te dignes inspirarnos sinceros afectos de misericordia y de caridad, te rogamos óyenos.
Para que te dignes crear en nosotros un espíritu nuevo y un corazón puro, te rogamos óyenos.
Para que te dignes concedernos verdadera paz y tranquilidad de corazón, te rogamos óyenos.
Para que nos hagas dignos y fuertes, para soportar las persecuciones por amor a la justicia, te rogamos óyenos.
Para que te dignes confirmarnos en tu gracia, te rogamos óyenos.
Para que nos recibas en el número de tus elegidos, te rogamos óyenos.
Para que te dignes atendernos, te rogamos óyenos.
Espíritu de Dios, te rogamos óyenos.
  
Cordero de Dios que quitas los pecados del mundo, envíanos el Espíritu Santo.
Cordero de Dios que quitas los pecados del mundo, mándanos el Espíritu prometido del Padre.
Cordero de Dios que quitas los pecados del mundo, danos el buen Espíritu.
  
Espíritu Santo, óyenos.
Espíritu Paráclito, Escúchanos
 
Antífona: Envía tu Espíritu y todo será creado, y renovarás la faz de la tierra.
  
Oremos: Oh Dios, que aleccionaste a los corazones de tus fieles con la ciencia del Espíritu Santo, haz que, guiados por este mismo Espíritu, saboreemos las dulzuras del bien, y gocemos siempre de sus divinos consuelos. Por Jesucristo Nuestro Señor. Amén.
 
AVE MARIS STELLA
Salve, del mar Estrella,
Salve, Madre sagrada
De Dios y siempre Virgen,
Feliz puerta del Cielo.
  
Tomando de Gabriel
El Ave, Virgen alma,
Mudando el nombre de Eva,
Paces divinas trata.
  
La vista restituye,
Las cadenas desata,
Todos los males quita,
Todos los bienes causa.
  
Muéstrate Madre, y llegue
Por Ti nuestra esperanza
A quien, por darnos vida,
Nació de tus entrañas.
  
Entre todas piadosa,
Virgen, en nuestras almas,
Libres de culpa, infunde
Virtud humilde y casta.
  
Vida nos presta pura,
Camino firme allana;
Que quien a Jesús llega,
Eterno gozo alcanza.
   
Al Padre, al Hijo,
Al Santo Espíritu alabanzas;
Una a los tres le demos,
Y siempre eternas gracias. Amén.
   
LETANÍA DEL SANTO NOMBRE DE JESÚS
Señor, ten piedad de nosotros.
Cristo, ten piedad de nosotros.
Señor, ten piedad de nosotros.
   
Jesús, óyenos.
Jesús, escúchanos.
   
Dios Padre Celestial, ten piedad de nosotros.
Dios Hijo, Redentor del mundo, ten piedad de nosotros.
Dios Espíritu Santo, ten piedad de nosotros.
Santa Trinidad, que sois un solo Dios, ten piedad de nosotros.
   
Jesús, Hijo de Dios vivo, ten piedad de nosotros.
Jesús, esplendor del Padre, ten piedad de nosotros.
Jesús resplandor de la luz eterna, ten piedad de nosotros.
Jesús, Rey de la gloria, ten piedad de nosotros.
Jesús, sol de justicia, ten piedad de nosotros.
Jesús, Hijo de María Virgen, ten piedad de nosotros.
Jesús amable, ten piedad de nosotros.
Jesús admirable, ten piedad de nosotros.
Jesús, Dios fuerte, ten piedad de nosotros.
Jesús, Padre del siglo venidero, ten piedad de nosotros.
Jesús, Ángel del gran consejo, ten piedad de nosotros.
Jesús poderosísimo, ten piedad de nosotros.
Jesús pacientísimo, ten piedad de nosotros.
Jesús obedientísimo, ten piedad de nosotros.
Jesús, manso y humilde de corazón, ten piedad de nosotros.
Jesús, amante de la castidad, ten piedad de nosotros.
Jesús, amador nuestro, ten piedad de nosotros.
Jesús, Dios de la paz, ten piedad de nosotros.
Jesús, Autor de la vida, ten piedad de nosotros.
Jesús, Ejemplar de las virtudes, ten piedad de nosotros.
Jesús, Celador de las almas, ten piedad de nosotros.
Jesús, Dios nuestro, ten piedad de nosotros.
Jesús, Refugio nuestro, ten piedad de nosotros.
Jesús, padre de los pobres, ten piedad de nosotros.
Jesús, tesoro de los fieles, ten piedad de nosotros.
Jesús, buen Pastor, ten piedad de nosotros.
Jesús, luz verdadera, ten piedad de nosotros.
Jesús, Sabiduría eterna, ten piedad de nosotros.
Jesús, Bondad infinita, ten piedad de nosotros.
Jesús, Camino y Vida nuestra, ten piedad de nosotros.
Jesús, Gozo de los Ángeles, ten piedad de nosotros.
Jesús, Rey de los Patriarcas, ten piedad de nosotros.
Jesús, Maestro de los Apóstoles, ten piedad de nosotros.
Jesús, Doctor de los Evangelistas, ten piedad de nosotros.
Jesús, Fortaleza de los Mártires, ten piedad de nosotros.
Jesús, Luz de los Confesores, ten piedad de nosotros.
Jesús, Pureza de las Vírgenes, ten piedad de nosotros.
Jesús, Corona de todos los Santos, ten piedad de nosotros.
  
Sénos propicio; perdónanos, Jesús.
Sénos propicio; escúchanos, Jesús.
  
De todo mal, líbranos Jesús.
De todo pecado, líbranos Jesús.
De tu ira, líbranos Jesús.
De las asechanzas del diablo, líbranos Jesús.
Del espíritu de la fornicación, líbranos Jesús.
De la muerte eterna, líbranos Jesús.
Del menosprecio de tus inspiraciones, líbranos Jesús.
Por el misterio de tu santa Encarnación, líbranos Jesús.
Por tu Natividad, líbranos Jesús.
Por tu infancia, líbranos Jesús.
Por tu divinísima vida, líbranos Jesús.
Por tus trabajos, líbranos Jesús.
Por tu Agonía y Pasión, líbranos Jesús.
Por tu Cruz y desamparo, líbranos Jesús.
Por tus Angustias, líbranos Jesús.
Por tu Muerte y sepultura, líbranos Jesús.
Por tu Resurrección, líbranos Jesús.
Por tu Ascensión, líbranos Jesús.
Por tu institución de la santísima Eucaristía, líbranos Jesús.
Por tus gozos, líbranos Jesús.
Por tu gloria, líbranos Jesús.
   
Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo, perdónanos, Jesús.
Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo, escúchanos, Jesús.
Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo, ten misericordia de nosotros, Jesús.
 
Jesús, óyenos.
Jesús, escúchanos.
 
Oremos: Oh Señor Jesucristo, que dijiste: "Pedid y recibiréis; buscad y hallaréis; llamad y se os abrirá": rogámoste que nos concedas, como te pedimos, el afecto de tu divinísimo amor, para que con todo el corazón, con palabras y obras, te amemos, y de alabarte nunca cesemos.
Haz, Señor, que siempre temamos y juntamente amemos tu santo Nombre, pues nunca desampara tu Providencia a los que sólidamente arraigas en tu amor: Que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.
  
ORACIÓN A NUESTRO SEÑOR, POR SAN LUIS MARÍA DE MONTFORT
Dejadme, amabilísimo Jesús mío, que me dirija a Vos, para atestiguaros mi reconocimiento por la merced que me habéis hecho con la devoción de la Santa Esclavitud, dándome a vuestra Santísima Madre para que sea Ella mi abogada delante de vuestra Majestad, y en mi grandísima miseria mi universal suplemento. ¡Ay, Señor! tan miserable soy, que sin esta buena Madre, infaliblemente me hubiera perdido.
 
Sí, que a mí me hace falta María, delante de Vos y en todas partes; me hace falta para calmar vuestra justa cólera, pues tanto os he ofendido y todos los días os ofendo; me hace falta para detener los eternos y merecidos castigos con que vuestra justicia me amenaza, para pediros, para acercarme a Vos y para daros gusto; me hace falta para salvar mi alma y la de otros; me hace falta, en una palabra, para hacer siempre vuestra voluntad, buscar en todo vuestra mayor gloria.
  
¡Ah, si pudiera yo publicar por todo el universo esta misericordia que habéis tenido conmigo! ¡Si pudiera hacer que conociera todo el mundo que si no fuera por María estaría yo condenado! ¡Si yo pudiera dignamente daros las gracias por tan grande beneficio! María está en mí.
  
Hæc facta est mihi (María es toda para mí). ¡Oh, qué tesoro! ¡Oh, qué consuelo! Y, de ahora en adelante, ¿no seré todo para Ella? ¡Oh, qué ingratitud! Antes la muerte. Salvador mío queridísimo, que permitáis tal desgracia, que mejor quiero morir que vivir sin ser todo de María. Mil y mil veces, como San Juan Evangelista al pie de la cruz, la he tomado en vez de todas mis cosas.
  
¡Cuántas veces me he entregado a Ella! Pero si todavía no he hecho esta entrega a vuestro gusto, la hago ahora, mi Jesús querido, como Vos queréis la haga. Y si en mi alma o en mi cuerpo veis alguna cosa que no pertenezca a esta Princesa augusta, arrancadla, os ruego arrojadla lejos de mí; que no siendo de María, indigna es de Vos.
 
¡Oh, Espíritu Santo! Concededme todas las gracias, plantad, regad y cultivad en mi alma el árbol de la vida verdadero, que es la amabilísima María, para que crezca y florezca y dé con abundancia el fruto de vida.
  
¡Oh, Espíritu Santo! Dadme mucha devoción y mucha afición a María; que me apoye mucho en su seno maternal, y recurra de continuo a su misericordia, para que en ella forméis dentro de mí a Jesucristo, al natural, crecido y vigoroso hasta la plenitud de su edad perfecta. Amén.
  
O JESU VIVENS IN MARÍA
Oh Jesús, que vives en María, ven a vivir en nosotros, tus siervos, con tu Espíritu de santidad, con la plenitud de tus dones, con la perfección de tus caminos, con la realidad de tus virtudes, con la comunión de tus misterios. Domina en nosotros sobre todo poder enemigo, por tu Espíritu Santo, para gloria del Padre. Amén.